“¿Cómo funciona eso de la exclusiva?” Hemos respondido a esta pregunta en innumerables ocasiones y casi siempre sentados cara a cara en la oficina.
Todavía hoy, siempre hay alguien que necesita ser informado, por supuesto que sí, y son necesarias muchas aclaraciones al respecto.
A principios del 2000, cuando parecía que todo valía y no había compromiso ni de unos ni de otros en la mayoría de agencias, era de lo más habitual escucharla. Era una opción alternativa a la comercialización en abierto y sin compromisos, y la exclusiva no estaba muy bien vista, menos aún aceptada por la mayoría de los propietarios que deseaban vender.
Podríamos decir que rozaba el rechazo absoluto por la mayoría de propietarios, motivado seguramente por las malas experiencias o leyendas urbanas, aunque nos consta que nunca a nadie le robaron su casa y tampoco le obligaron a vender.
De hecho, entraba un propietario en la oficina y sin llegar a sentarse, y sosteniendo la puerta de acceso en la mano, muchos nos decían “quiero vender un inmueble pero no doy exclusiva a nadie…”, a lo que transcurridos unos pocos años, tuvimos que aprender una respuesta específica: “Gracias por pensar en nosotros y visitarnos, sentimos no poder ayudarle, solo trabajamos en exclusiva”
Durante un tiempo las agencias se acostumbraron a no comprometerse con los propietarios, no había una voluntad clara de los agentes a invertir suficiente tiempo, esfuerzo y dinero en definitiva para lograr una venta, sino a disponer del inmueble como agencia única y que nadie invadiera su territorio comanche mientras se veía como iba la cosa, donde pasaba el tiempo y nadie se comprometía con nadie, olvidándose el propietario de cuantas agencias había contratado, unas verbalmente y sin encargo, otras con documento firmado… en fin, historias para no dormir. Ante la falta de confianza plena de un propietario con una sola agencia, donde no había exclusiva de venta, el inmueble quedaba en el olvido y sin resultados.
Comercializar solo en exclusiva, fue una drástica decisión en InmoXara y supuso inicialmente un riesgo para la agencia si no se hacían bien las cosas, sobre todo si no se hacían con la debida claridad para los propietarios.
Era por allá en el 2013, cuando esta decisión vino para quedarse, teníamos claro que era una apuesta por la calidad tanto para los propietarios que nos confiaban sus inmuebles en venta, como para los potenciales compradores que los visitaban y querían reservarlos. Todo ello fue un gran cambio a mejor, significó un gran esfuerzo en operativa de la agencia con todos los clientes, y así lo han manifestado vendedores y compradores de InmoXara con el paso del tiempo, pronto serán diez años de exclusiva.
El miedo de un propietario a perder el control de su inmueble le plantea muchas dudas e inseguridades, pero lo que es cierto es que a día de hoy la única forma de mantener el control es la venta en exclusiva, es la seguridad de que existe un compromiso escrito entre propietario y agencia, y que además valora cada día más un comprador serio.
Hemos pasado de ofrecer la venta en exclusiva a propietarios a que nos pidan directamente comercializar en esta modalidad, lo otro pasó a la historia.
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